miércoles, 19 de diciembre de 2012

El Humano Divino


El Humano Divino

El Amor es..... La ausencia del miedo
No necesita buscar una conexión con Dios-Espíritu, es completamente consciente de que uno ES Espíritu y de que todas las experiencias de la vida, individuales y colectivas, son expresiones espirituales; No se siente separado de ninguna parte de la Creación, se siente íntimamente conectado con el Todo.
No teme al cambio, individual o colectivo; Sabe que toda experiencia, es una experiencia de crecimiento y una oportunidad de recrear la propia Divina Presencia en forma humana; Conoce la naturaleza de la ilusión en la que vivimos, y la utiliza para elevar la experiencia personal y para servir a la humanidad.
No tiene sentimientos de baja auto-estima; Sabe que ninguna parte de Todo-Lo-Que-Es, vale menos que cualquier otra parte; No se compara con otros en ninguna forma, en privado o públicamente, y no se siente menos o superior a otros. No envidia ni siente lástima por ninguna otra persona. 
Honra sus necesidades y deseos por encima de aquellos de los demás; sabe que uno no puede servir a otros desde la co-dependencia o el victimismo, y que no puede amar a otros, sin amarse primero a sí mismo. 
Sabe profundamente que nadie ni nada fuera de uno mismo, tiene La Verdad, y que la única Verdad se encuentra dentro de uno mismo; No necesita saber, porque tiene acceso a todo lo que necesita siempre, a través de la más alta intuición. 
No puede ser falso consigo mismo; No compromete su propia realidad y puntos de vista, a favor de los demás. Vive su encarnación sobre la base de Yo Elijo, en vez de Yo tengo miedo de… Las acciones son coherentes con las palabras. No dice una cosa y hace otra; No tiene sentimientos de vergüenza. 
No puede ser falso con los demás; No desea aparentar, manipular o controlar personas o situaciones, tener secretos, acumular, ser codicioso o deshonesto, ni en el más mínimo detalle; Vive en la más alta integridad en todo momento; Tiene la sabiduría para saber cuando hablar y cuando callar, cuando actuar y cuando dejar de hacer, pero no alterará la expresión de la verdad interior por favorecer a los demás; Sabe que, lo que beneficia a uno debe beneficiar al Todo, para que el Orden Divino se mantenga. Da y recibe fluyendo en constante equilibrio. 
Confía en sí mismo, y consecuentemente confía en los demás; Sabe que no hay errores ni fracasos, sólo elecciones; Está en armonía con la consciencia superior, la cual está orquestando el Flujo Divino de nuestra experiencia humana y nuestra evolución; No tiene sentimientos de culpa, ni duda de sí mismo; Las críticas de otros no le afectan. 
No desea probar que tiene razón, ni el error de los demás; Sabe que todos los puntos de vista son válidos por igual y conoce el inherente derecho al libre albedrío. Establece y reafirma sus fronteras, basado en la elección más que en el miedo. No discute ni se involucra en luchas de poder.  
No critica ni juzga a otros, directa o indirectamente; No le importa escuchar críticas ni chismes. No se queja. No trata de provocar dramas ni conflictos contra otros; Sabe plenamente, que la necesidad de criticar y quejarse viene del miedo; Concede a los demás su derecho a ser cómo son. No confunde las acciones de los demás, con el ser que todos son. Sabe que todos los seres son Divinos e iguales. 
Actúa en el Ahora; La conciencia encarnada no está en el pasado ni en el futuro, sino sólo en el ahora, y en la experiencia elegida de ese momento; No se preocupa ni se arrepiente. 
Es plenamente capaz de experimentar toda la gama de emociones humanas, pero puede elegir cuáles emociones quiere sentir, en cualquier experiencia que se presente. No experimenta la fortuita e incontrolada respuesta emocional de la mayoría de los humanos. 
Toma las decisiones de la vida y hace elecciones basadas en la alta intuición, más que en el pensamiento lógico y lineal o en los instintos de supervivencia del cuerpo emocional, basados en el miedo; Sabe que la más alta intuición opera en Flujo Divino y que no está sujeta a la inconsistencia del cuerpo emocional o mental; No necesita más razones que aquella de Yo Elijo. 
Conoce el verdadero significado del Amor, y es incapaz de amar alguna parte de la creación, más o menos que a otra. No necesita ningún tipo específico de relación con otros humanos, animales, etc.; Elige relaciones con otros que eleven la experiencia de vida, y suelta aquellas que no; Sabe que no es posible herir a otro, a menos que el otro, en algún nivel, haya elegido esa experiencia; Sabe que no es posible resultar lastimado, a menos que uno haya también elegido esa experiencia. 
No le teme a ninguna parte de la creación; No experimenta preocupación ni aprensión. No se siente amenazado por los pensamientos-palabras-acciones de cualquier otro cuerpo individual o colectivo, pero está alerta y consciente de su entorno inmediato y de las elecciones potenciales que éste le presenta. 
No está atado a otras personas, formas de vida, lugares o cosas; No se aflige por la separación o la muerte, porque sabe que todos estamos eternamente conectados en el Uno, y que la separación que se manifiesta en el plano terrenal, es una ilusión. 
No experimenta los altibajos de la vida humana, porque está libre de karma, y opera en un nivel de frecuencia por encima de la dualidad; Rara vez experimenta enfermedad o heridas, porque el cuerpo está libre de la influencia de los pensamientos emocionales bajos; Puede transmutar las bajas energías de otros, sin verse afectado por ellas. 
No juzga ni condena los eventos mundiales; Sabe que son una manifestación de la conciencia colectiva, y que la más poderosa herramienta para cambiar al mundo, es la auto-transformación; Puede elegir trabajar activamente por el cambio en el mundo, si es guiado por la más alta intuición. 
Es capaz de actuar con verdadera compasión en todo momento, sirviendo a la humanidad y prestando la asistencia que se requiere, desde una alta conciencia del no-juicio. No tiene intereses ni motivos personales, para asistir a los demás; Elige hacerlo o no, basado en la alta intuición.  
No tiene interés en imponerse sobre los demás, controlando las creencias o acciones de otros, o quitándoles su poder personal; No tiene nada que probar a otros.
Honra los límites establecidos por otros, individuales y colectivos; Respeta el libre albedrío y el espacio personal de los demás en todo momento, así como las leyes de la tierra en la que habita; Ocasionalmente, elige cruzar los límites, pero lo hace asumiendo totalmente la responsabilidad de las posibles consecuencias.  
Se despierta cada día con un sentido de gozo y emoción por lo que se pueda manifestar; No tiene expectativas acerca de lo que puede experimentar, pero toma plena responsabilidad como co-creador; Está totalmente dispuesto a experimentar todo lo que ha co-creado para sí.
Es un catalizador extremadamente poderoso para la transmutación en la Tierra; Emana continuamente las más altas frecuencias de Amor, Luz y Gozo, dentro de la conciencia planetaria; Sana y transmuta las energías del miedo, sobre la Tierra y sus formas de vida, con la sola presencia de su forma humana.

                                                                                         Por Reniyah Wolf

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